¿Bajarán los inmuebles?. Cuaándo la codicia nos tapa le bosque


Nos decía un profesor de economía en la universidad que era fácil explicar los sucesos históricos... con el diario del lunes todos somos buenos economistas. Pero están los impresentables, que bajo el título de analistas económicos, comienzan a hacer predicciones y augurios. Luego, el metamórfico escenario local y ahora sumado el internacional permite cualquier predicción, total el sólo paso del tiempo servirá para justificar el “porqué” no se cumplió el vaticinio.
Ya hemos visto que la historia no predice el futuro, 140 años de Lehman Bro, el Bear Sterns los Fannie y Fedy etc, los papeles de Tenaris a $140 y hoy a $40. Todos es incierto.EL hombre no está preparado para la incertidumbre, pero funciona mejor así que con demasiada certeza. El riesgo no es otra cosa que la probabilidad que se de un resultado distinto al esperado y la ganancia está relacionado directamente con esa diferencia.
Pues bien, me vengo dedicando sistemáticamente a escuchar y leer a predictores de primer nivel en las dos últimas semanas. Fui a a escuchar a cuánto economista conferenció, sigo cuánto foro del tema encuentro, leo cuánto blog aparece como interesante y estoy próximo a caer en un IFS (Information Fatigue Syndrome)

Es notable la disparidad de opiniones encontradas entre todos los conferencistas y bloggers del espinel recorrido y la conclusión es la misma. No lo sabemos. Pero para no ser menos aventuraremos algunas ideas que quizás trasciendan lo meramente coyuntural. La pregunta que siembra desconcierto….¿es momento de vender o no un inmueble?.

Pero, la compra de un inmueble obedece a satisfacer distintas necesidades, veamos algunas:

* Compramos un inmueble para habitarlo como vivienda (consumo habitacional)
* Compramos un inmueble para inversión y obtener una renta perpetua.
* Compramos un inmueble para inversión y hacer una diferencia en corto plazo (especulando que suba el valor o se lo agreguemos nosotros)
* Compramos un inmueble pero sin capital propio sino con un crédito.
* Compramos un inmueble para sustituir la cuenta del banco pues es refugio de valor y tangible jurídica y fácticamente.

Hay mucho motivos para comprar un inmueble, y si creemos que alguna de estas posibilidades nos representa, es sobre esta base que debemos elaborar una estrategia de consumo o inversión,Sabiendo que estamos haciendo con nuestra inversión podremos determinar que momento es bueno o malo y cuáles son los escenarios posibles que se presentarán y definirán el futuro de mi inmueble. Por lo tanto para ordenarse y proceder a una conducta racional, deberemos posicionarnos con la guía anterior y definir nuestras coordenadas. Adonde queremos ir, o que es lo que buscamos y recién ahí sabremos si es momento o no de comprar

Entonces ya no importa si suben o bajan, pues cada posibilidad de las referidas será impactada de manera distinta. Ahora bien, si tengo el dinero ocioso en la mano, deberemos evaluar que alternativas de mejor inversión encuentro.

Como regla general, podemos afirmar que esperar un momento ideal para entrar o salir de una cierta inversión o mercado implica asumir riesgos de desfasaje. (Entrar tarde o temprano, perder o ganar etc.). Mencionamos la facilidad de explicar lo sucedido, pero anunciar lo que va a acontecer es de poco creíble. Los mercados tienden a ser eficientes y corregir las imperfecciones. Existen fisuras, pero son efímeras, pues los agentes tienden permanentemente a encontrarlas y obtener beneficios de las miasmas y las agotan rápidamente, cuándo se corre hacia esa imperfección de mercado se hace tanto ruido prontamente la aogtamos.

Todos conocemos a uno (no más de uno) que vendió a precio alto en 2001 y recompró en 2003 por la mitad o menos. Pero la gran mayoría que no lo hizo. Los libros de casos de éxito representan tan solo al 2 % del total de casos, el resto son casos de fracasos. Hace pocos días en un foro del matutino La Nación, un forista, muy vehemente en sus expresiones auguraba una caída de hasta el 50% del valor de la propiedad inmueble sin mayores argumentos que su propia pasión y frustración por la crisis. A mi demanda de por que no vendía sus bienes y procedía en consecuencia, me respondió que con la vivienda no juega. Su respuesta fue contundente y encierra mucha explicación de los que significa el mercado. La vivienda es otra cosa, no es una inversión ni es mercado, es resguardo y es el hogar y no una propiedad inmueble. Esto ya ayuda a empezar a posicionarnos en una línea de pensamiento. Muchos que han emigrado a tentar suerte laboral nunca han vendido su casa, sólo la dejan a lo sumo la alquilan. Esta información también dice mucho.

Por lo tanto, moverse con la corriente es un buen consejo, que generará pequeña renta, poca adrenalina y bastante salud. El resto se llama codicia, y para sostener es necesario mucho superficie en los apoyos.