Al gran Banco Hipotecario…Salud!!


De nuevo el Banco Hipotecario en la palestra. Esta vez con una gran diferencia del otrora Banco, le sacaron en la privatización menemista una N. El BHN hoy es el BH, ya no es más Nacional aludiendo a su pertenencia al ámbito oficial. No obstante, fue elegido por el gobierno para operar estas líneas de crédito con fondos del ANSES. El conjunto suena bien, básicamente no hay trampas a la vista, la tasa fija y la deuda en pesos son dos variables empáticas. Son dos valores importantísimos en un contexto de devaluación e inflación sistémica.


Habrá que leer los contratos para entender cabalmente las obligaciones y evaluar la válvula de escape a los imprevistos (perdida de trabajo, baja de precios inmobiliarios, o falta de fondos para conclusión de obras por ejemplo)


Si hilamos detenidamente en cuestiones de tipo financiero y hacemos cálculos de precios, tasas, repago el resultado será muy dudoso en cuanto a conveniencia. Pero no es ese el camino


El acceso a la vivienda propia es uno de los sueños más caros (en sentido lato) del hombre en general. Sobre todo en nuestra cultura latina y más que en la sajona. No es casual que salga este anuncio a días de una elección, el oficialismo sabe claramente como seducir al electorado y apuntar exactamente a la clase media que es el target para este producto.


La decisión de tomar esta oportunidad deberá ser analizada desde cada bolsillo y situación en particular, pero correrse de la zona de confort, para emprender el camino del sacrificio para la compra de la vivienda es uno de los mejores proyectos que puede encarar la familia.


El obligarse con terceros (banco) en dimensiones posibles (cuota / salario) utilizando el techo como garantía (hipoteca) conforma una perfecta triada que permite materializar anhelos superadores. No pretendo argumentar así una descripción épica o sensiblera, sino por el contrario subrayar que estos pasos, donde el máximo esfuerzo se pone al servicio de los fines más deseados, otorgan un especial sentido a cada uno de nuestros actos. Comprar una casa para constituirla en hogar, administrarla, pagar la cuota, ahorrar para ella y renunciar a las banalidades de la Tinellización nos despegan de la mediocridad y alientan el crecimiento personal y social.


Junto al nacimiento de la deuda externa y la inflación, allá por los 70, sistemáticamente la inoperancia de los sucesivos gobiernos de factos y corruptos, salvo honrosas excepciones, destruyeron el valor social del ahorro como medio de crecimiento. ¿Qué sentido tiene el ahorro si sólo servía para autodestruirse por el mero pasar del tiempo.?


Reflexionemos dentro de nuestra memoria los momentos donde el esfuerzo posibilitó el logro (una maratón, dejar el cigarrillo, obtener un título) . Creo que es una mirada distinta que debe contemplarse conjuntamente con la mirada financiera o legal al momento de evaluar la toma de un préstamo.




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