C.U.C.I.C.B.A es la Ley!!!


La ley, ¡pervertida! La ley y tras ella todas las fuerzas colectivas de la nación, ha sido no solamente apartada de su finalidad, sino que aplicada para contrariar su objetivo lógico. ¡La ley, convertida en instrumento de todos los apetitos inmoderados, en lugar de servir como freno!

- Frédéric Bastiat


Finalmente se formó el Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires.

Algunos muy pocos incumbentes lograron imponer, tras hacer lobby porteño, barreras de entrada a una actividad ya regulada por las normativas del ejercicio del libre comercio.

Ronald Regan (el 40°), dijo “Si se mueve hay que cobrarle impuestos, si se sigue moviendo hay que regularlo y si para de moverse hay que subsidiarlo”

Si bien se refería irónicamente a la intervención del Estado en la actividad de los privados, muchos nacidos y crecidos en tantísimas décadas de proteccionismo y regulación estatal, gobiernos de factos a veces, y populistas las otras, creen que esta es la solución. Regular, controlar, subsidiar y gravar.

Murray Rothbard, el padre del espíritu libertario y perteneciente a la escuela austríaca de economía , preclaro en sus ideas alertaba acerca de los riesgos que generaba el Estado en la regulación de lo privado y la gestación de cotos corruptos de poder. La policía, un típico ejemplo que tiende a corromperse como consecuencia de ciertos atributos de control conferidos por el Estado, arbitrando desigualdades frente a la ley.

El control de la droga, el alcohol, o la conducta sexual de los individuos, se convierten en excelentes negocios que se protegen desde la patente policial derivada del Estado, perpetuando y participando de las actividades so pretexto de brindar protección al individuo.

Unos pocos ejercen los derechos de control de muchos otros, que identificados (matriculados) deben responder por sus actos a los órganos reguladores.

Si bien el CUCICBA nace en cuna legal cabe preguntarse sí, ¿una ley es siempre legítima y brega por el bien común? Hay leyes injustas, claro que si, la deificación de la ley es la creencia que si determinado accionar es legal, ergo es correcto, angostando así el camino del hombre en su crecimiento y en su creación. Imaginemos un Colegio de Artistas Plásticos donde deban matricularse los pintores para pintar sus lienzos, y que sólo podrían pintar quienes cumplan con ciertos cuidados estéticos impuestos por los directores del Colegio, en la convicción que son éticos y acordes al bien. No dudo que todos los cuadros se parecerían y la creación atrofiaría.

Cuál es la necesidad de regular una actividad profesional que ya venía funcionando hace más de 100 años sin haber deteriorado el bien común o dañado al individuo. ¿Es necesario confrontar colegas que los diferencia estar al norte o al sur de la Av. Gral Paz?. Se trata de empadronar, matricular y tener identificado a cada uno, argumentando defender sus derechos y determinar así sus designios listando quien puede y quien no, que si y que no.

Fuera de las actividades que están relacionados con la salud física (médicos, odontólogos etc) no hay necesidad alguna de controlar al empresario, profesional o comerciante en su conducta. La regulación de una actividad comercial o profesional tiene una sola autoridad natural y soberana. El cliente. El resto es la creación de cuerpos colegiados que tras el anuncio de garantizar derechos, limitan la libertad individual. La disyuntiva planteada es, si mi competencia no está colegiada la denuncio para aniquilarla en vez de diferenciarme de ella para ganar el mercado y beneficiar al cliente. ¿ Quién está capacitado para determinar si es o no ética la conducta ejercida?

Coincidentemente con lo dicho el sitio en Internet del Colegio, que es punto com y no punto org, comienza su página de inicio invitando a realizar las denuncias que garanticen el coto de poder. Ante todo la discordia, luego el usuario.

El siglo pasado se caracterizó por estar infestado de estatismo intervencionista y regulador siendo el autoritarismo y la corrupción desviaciones inevitables del soberano ambicioso y sediento de poder. En todos los continentes, sin excepción se ejerció este poder que terminó horadando culturalmente al individuo y que lo convirtió en portador de esta nociva idea que regular es proteger sin ver el riesgo de asfixia.

Será que controlar y regular tranquiliza al pecador proveyéndole de un sistema de certezas donde la reflexión y el ejercicio de la responsabilidad queda relegado al cumplimiento de normas pre establecidas y funcionales al poder.

1984 debería ser un libro de lectura obligatorio an alguno de los estadíos formativos de la persona.

Es hora que nos limitemos a pasar el corrector al texto en búsqueda de errores (a las personas se los pasará el respectivo Colegio Profesional).


Bookmark and Share